...luego le grito: "ahhh, portero" y le da un buen de risa, de verdad nos divertimos mucho jugando juntos, me hace sentir pleno y lleno de energía después del trabajo.
He de confesar que muy al principio, cuando Emiliano aún era muy pequeño, se me hacía muy difícil pensar el cómo nos podíamos divertir juntos, siempre me estaba preguntando a qué jugaría con él cuando aprendiera a caminar, y me desesperaba mucho. Y poco a poco fuimos descubriendo juntos que le gusta jugar con la pelota, correr detrás de ella, pero sobretodo compartir tiempo juntos, eso es lo que mi hijo me ha enseñado en estos ya casi tres años de vida...y que después de todo, lo mejor que tengo en la vida es él, y ahora; los días que salgo temprano de trabajar, corro a su encuentro, porque sé que nos espera una tarde llena de alegría, ejercicio y mucho amor.
Es por eso que dicen que el futbol es el deporte más hermoso del mundo, porque tiene la capacidad de unir a los seres humanos, pero en nuestro caso no sólo es el futbol, lo que realmente disfruto es estar con mi hijo.
Tampoco sé y no me preocupo si cuando cresca jugará o no fútbol de forma más seria y ya como la práctica de un deporte en si...el deporte que eliga practicar estará bien, siempre y cuando sea feliz practicandolo...
Por lo pronto, seguiré disfrutando de tardes soleadas, sonrisas plenas, una pelota, mi hijo y el grito de ¡GOOOOOLLLLLL!
Bendiciones Eternas del Todopoderso,
Rastafary.
Estaba aún muy pequeño, pero ya en su andadera corría detrás del balón.
Que Padrísimo! sospecho que tu hijo si va a ser futbolero! aunque como tu dices, realmente no importa que deporte elija. :D
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